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El disfrutar de un aire
interior de calidad no sólo conlleva una mejora en la
salud de los ocupantes y aumenta la dinámica laboral,
también impacta de una manera directa en la
productividad de las empresas.
Ayuda a reducir gastos de electricidad, debido a que
según estudios 1/16" de capa de polvo en los ductos,
puede reducir entre un 10% y 20% la eficiencia de
enfriamiento, incrementando así el AHORRO DE ENERGÍA.
Mayor confort y bienestar de los empleados.
- Se reducen los riesgos de contagio de enfermedades
por vía aérea.
Una correcta gestión de calidad del aire en interiores
disminuye el absentismo laboral provocado por
enfermedades respiratorias o enfermedades agravadas por
factores respiratorios. Entre estas, las de mayor
incidencia, a destacar son enfermedades cíclicas como la
gripe y las alergias.
Cumplimiento con la normatividad vigente sobre
prevención de riesgos laborales. |